Estás buscando una app para gestionar la asistencia de tus equipos en campo. Te has topado con PicaPonto, que llega desde Portugal con un precio que hace mirar dos veces. Has visto GeoTapp en algún sitio. Las dos hablan de fichaje, de geolocalización, de cumplimiento. Y ahora, ¿cómo decides?
La respuesta corta: depende del problema que quieras resolver de verdad. La respuesta larga es este artículo, y vale la pena leerlo, porque elegir la herramienta equivocada significa pagar doce meses de suscripción y descubrir al final que lo que te quitaba el sueño sigue exactamente donde estaba.
Un aviso honesto antes de seguir. Soy el fundador de GeoTapp, así que no esperes un artículo neutral. Espera uno preciso: donde PicaPonto es más fuerte, digo que es más fuerte, porque no gano nada convenciéndote de comprar algo que no arregla tu situación. Cancelas al tercer mes y hemos perdido el tiempo los dos.
Qué hacen las dos (el solapamiento es real)
Las dos registran entradas y salidas desde el teléfono, las dos guardan el histórico, las dos producen los resúmenes de horas que tu administración necesita a fin de mes, las dos impiden el fichaje hecho desde el sofá de casa. Si lo que buscas es sustituir la hoja de papel por algo digital que funcione, aquí se paran las dos y las dos cumplen.
Hay también un punto en el que nos parecemos, y conviene decirlo, porque muchos suponen lo contrario: ninguna de las dos sigue al trabajador durante la jornada. PicaPonto usa la restricción por radio geográfico o por red, GeoTapp lee el GPS en el momento del fichaje y nada más. Quien te cuente que una de las dos es vigilancia y la otra no, te está vendiendo una historia.
Dónde PicaPonto es más fuerte
Tres cosas, y son concretas.
La primera es el precio. PicaPonto publica los números, algo que casi nadie hace en este mercado: 0,75 euros por colaborador al mes en el plan Basic, 1,25 en el Premium, con mínimos de 12,50 y 22,50 euros. Está entre los precios más bajos de Europa, y está ahí, a la vista de todos, en su página de precios. Si tienes treinta personas y el presupuesto es el criterio que manda, esa cuenta se cierra sola.
La segunda son los métodos de fichaje. App Android e iOS, navegador, código QR, reloj de fichar físico, biometría, reconocimiento facial. Aquí no competimos: GeoTapp vive en el teléfono. Si tienes operarios sin smartphone, o una recepción con un lector de pared que ya está y funciona, PicaPonto responde y nosotros no. No es un detalle pequeño.
La tercera es la palanca normativa, usada de forma directa y correcta. Apuntan al artículo 202 del Código do Trabalho portugués, que obliga a mantener el registro de horarios en un lugar accesible y de consulta inmediata, y recuerdan que fallar es una infracción grave. Es cierto. Venden cumplimiento, no software.
Añade que Inforlider, que edita el producto, declara actividad desde 1988 y más de mil empresas. Son números de la casa, no verificados por terceros, pero una empresa que ha cruzado treinta y siete años no es una startup que cierra en agosto.
Dónde GeoTapp es diferente (no mejor: diferente)
PicaPonto responde a la pregunta “¿tengo el registro en orden si llega la inspección?”. GeoTapp responde a otra pregunta: “¿cómo le demuestro a mi cliente que el trabajo se hizo de verdad?”.
Parecen la misma pregunta y no lo son. El registro de asistencia es para el Estado y para la nómina. La prueba del trabajo es para esa llamada del viernes a las siete de la tarde en la que el cliente dice que el miércoles no pasó nadie, y tu encargado jura que sí, y la discusión termina con un descuento en la factura porque ninguno de los dos puede demostrar nada.





